Miembro de la Respetable Logia Fraternidad Oringiana, nº141 del Gran Oriente Nacional de España (G.·.O.·.N.·.E.·.), llegando a oficiar como Venerable Maestro de este taller en 1882, empuñando el bastón de alcalde de Jaén al año siguiente, aunque su mandato apenas duró 6 meses (del 1 de julio de 1883 al 19 de enero de 1884), fruto de una enfermedad. Ya venía siendo concejal del mismo ayuntamiento desde al menos octubre de 1869, pocos meses después de aprobarse la Constitución Española del Gobierno Provisional, tras el exilio de Isabel II a raíz de la llamada Revolución Gloriosa de 1868.

Justo en 1868, Eduardo Solá y su socio José Mengs Jiménez abren en la capital jaenciana (bajo el amparo de la Sociedad Española de Crédito Comercial) la Casa Comanditaria «Mengs, Solá y Compañía», que ya contaba con sucursales en Linares y Úbeda desde 1866, «para atender las necesidades de recaudación de la provincia de Jaén», según reza un anuncio de la época.

Hacia 1878 aparece como propietario de la desaparecida Casería de Jerez, colindante con los jardines de las Termas de Jabalcuz, a las afueras de la capital.

Igualmente, de 1897 a 1905 aparece como registrador de la mina «Eduardo» y de 1899 a 1905 de la mina «Santa Elisa», ambas en el paraje de Los Menchones, dentro del término municipal de Vilches (Jaén).

A nivel masónico, Eduardo Solá alcanzó el grado 13º del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, empleando el nombre simbólico de Raúl.

IMAGEN: lápida de su tumba en el cementerio