La utopía masónica de la unión fraternal de todos los hombres, pasa por la compresión de la frase unir lo disperso. Definir y comprender los conceptos que encierra esta frase es complejo, voy a intentar aportar mi visión de aprendiz y recién llegada a la orden ¿Que es utopía? Un sistema en el que se concibe una sociedad perfecta y justa, donde todo discurre sin conflictos y en armonía.
En principio es el fin que rige nuestra logia, justa y perfecta, formada por hermanos en diferentes grados y cualidades con numerosas imperfecciones y que, al estar y trabajar juntos, somos algo mejor que cada uno de nosotros como individuos. Cada logia en sus trabajos debe funcionar como un solo individuo y crear una emoción y intención colectiva, es la primera base de la rueda que une en un solo centro en el
uno CREER EN UN PRINCIPIO SUPERIOR o Causa Primera de todo lo creado, al que se denomina comúnmente como GADU, así evitar conflictos religiosos prohibidos en la logia.
Las logias forman parte de una obediencia, y cada logia es una unidad en esta, de esta forma vamos de lo menor a lo mayor y hemos conseguido unir a hombres y mujeres con un mismo fin. En esencia es algo en lo que todos los masones estarían de acuerdo, o sea que todos los masones sean cual sea su obediencia tienen esos principios.
Haciendo un estudio histórico de que referencia tenemos sobre unir lo disperso se me ocurren dos momentos Akenatón que unifico todos los dieses egipcios mas de 200 en uno solo, el sol, la luz. Dejarían la antigua y sagrada ciudad de Tebas, el corazón de toda la nación, y se dirigirían hacia el norte por el río Nilo en busca de una nueva utopía. Había una sola verdad que albergaba en si mima todas las demás cosas, ¿nos suena verdad?.
Por otro lado en el evangelio de San juan «¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos signos. Si lo dejamos seguir, todos creerán en él, y vendrán los romanos y nos destruirán el lugar santo y la nación.>> Uno de ellos, Caifás, que era sumo sacerdote aquel año, les dijo:
«Vosotros no entendéis ni palabra; no comprendéis que os conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación entera.»> Esto no lo dijo por propio impulso, sino que, por ser sumo sacerdote aquel año, habló proféticamente, anunciando que Jesús iba a morir por la nación; y no sólo por la nación, sino también para reunir a los hijos de Dios dispersos. Y aquel día decidieron darle muerte, también nos resuenan estas palabras ¿no?
Otro momento a mi juicio significativo lo situó en el país de Senaar -identificado con Mesopotamia-. Allí se construyó la ciudad de Babel y se comenzó a erigir una gran torre con la intención de alcanzar el cielo. Comprendían que todos juntos eran capaces de todo, según la leyenda, En este momento, la humanidad, que compartía una misma lengua, es decir un mismo pensamiento, eso se torno de nuevo en algo peligroso. Se intenta modificar el librepensamiento y se acusa al hombre de pecado concretamente de la soberbia, por la voluntad de querer alcanzar el cielo y, por lo tanto, a Dios, para parecerse a él. A partir de ese momento el hombre deja de entenderse tiene cada uno una lengua y se disgrega por no tener un fin común, Resulta más fácil gobernar a un librepensador solo , que a muchos. Unidos por la libertad y la capacidad de saber que puede conseguirse la utopía si se trabajó unido.
Cuando estudiamos las religiones un poco más allá de dogmas, nos damos cuenta que los grandes preceptos son los mismo, el fin ultimo es el mismo, y el hombre capaz de ver que la perfección esta en el mismo sentido es un iniciado, pues es aquel que sabe ver entra las ramas del bosque la luz.
Pues bien, todos los masones de las distintas obediencias, tiene en común ese pensamiento utópico de unir lo disperso, si bien la imperfección individual y la falta de trabajo en pulir la propia piedra confiere a este dogma diferentes grados de consecución, estaremos de acuerdo de que todos los masones en algún momento, sintieron la necesidad de la fraternidad humana.
El solo echo de que el alma de cada uno del hermano del mundo alguna vez vibrara con esa intención hace que el esfuerzo de hacerlo deba partir de nosotros de los masones
La necesidad de que en el siglo XXI todas las obediencias del mundo se reconozcan como hermanos, es la primera hilada de la construcción de la utopía masónica.
Se que estas palabras pueden genera conflicto en vosotros que conocéis mas a la organización desde dentro y desde las distintas obediencias, pero poco podemos aportar al mundo si entre los que tenemos ese mismo precepto, no somos capaces de ni de reconocer a los demás hermanos,
¿que pretendemos construir? sé que puede ser ingrato, se que puede ser desolador y humillante el trato que de otras obediencias podemos tener por ser mixtas entre otras cosas, y nos consideran profanos con mandil. En tolerancia, creo que somos maestros y la obligación de maestro es conseguir que el iniciado encuentre su propia luz, no hagamos distingos entre hermanos. Si aun no ven la luz, iluminemos de forma tener constante y sin desmayo. Tenemos esa responsabilidad de que en cada oportunidad reivindiquemos esa unión. Pero nunca, nunca nunca, debemos de dejar de intentar esa unión de todos los masones.
Si cedemos en ese primer precepto, haremos hermandad de lo cercano, pero tendremos la primera hilada del templo pendiente, y solo se construye un muro con una hilada detrás de otra, rendirnos seria como aceptar que hay piedras tan duras que no se pueden tallar, y esa no es mi filosofía ante la vida. Por mi parte esto que hoy escribo es una toda una declaración de intenciones, espero no rendirme en el intento, unir lo disperso es aceptar al que piensa distinto y aun así intentar iluminar el camino.
El que se trate de una teoría tan simple como convivir con el diferente no presupone que su puesta en práctica sea fácil, la realidad hace que las micro sociedades que son las logias puedan dificultar su práctica hasta convertirla en la prueba del algodón del para qué estamos en masonería, y de si realmente somos capaces de poner en práctica el método masónico.
Unir lo disperso es uno, no el único por supuesto, de los mejores ejemplos de lo que puede ser la masonería, cualquier logia puede hacer que trabajen juntas personas de diferente credo, ideología, nivel cultural, clase social, edad… toda la diversidad que se encuentra en la sociedad se refleja en el microcosmos de la Logia, y la filosofía de la masoneria es crecer con lo diferente. Por otro lado analizando propiamente el símbolo de la rueda desde este punto de vista, la de unir lo disperso, la vista la intención nos hace confluir en el centro, nos invita a girar y a ir hacia lo común. El símbolo concentra en si mismo esta intención desde el punto mas alejado del diámetro el camino mas corto de encontrarse es en el centro, pura geometría, nos encontramos en el uno.
Cuando hacemos la cadena de unión, todos los hermanos desde sus diferentes posiciones, damos pasos hacia los otros, abrimos los brazos y tras debatir nuestras diferencias nos sentimos hermanos con una misma intención, somos un radio de la rueda, cada uno con una visión una perspectiva, pero damos pasos hacia el otro renunciando a nuestra posición y acercándonos a lo común, gestos pequeños tienen mucho significado.
Geométricamente el diámetro de la rueda es un dos, la distancia máxima entre dos conceptos la dualidad, el blanco y el negro…pues bien hay un punto medio girando un vector cuyo eje de giro es el centro. Pues hagamos caso a ese conocimiento subconsciente que nos impulsa a la unión.
H.·. BEN BEN

